Soporte emocional en familia Soporte emocional en familia

Soporte emocional en familia

CON TU MENTE 7 December, 2015 María Alejandra Tavera


En el hogar se dan valores, creencias y principios que determinarán nuestra personalidad e influirán en nuestro modo de vida.

ASESORA
Ilse Margarita Orozco de Castro
Psicóloga Clínica

El primer sostén para el desarrollo del ser humano es la familia, por tanto, si un bebé es abandonado sin ningún tipo de cuidado o protección, no podría sobrevivir por sí solo.

Sobre ella, la psicóloga Ilse Margarita Orozco, expresó que “la familia es la base de la estructura de la persona en todos los ámbitos, en ella se crean los hábitos, los primeros aprendizajes, se transmiten valores que luego determinarán gran parte de la conducta de los niños y se forma  el estilo de las relaciones interpersonales”.

Los conocimientos aprendidos de los padres son los modelos que necesita el niño para fortalecer su identidad y las habilidades básicas de relación con los otros. Los lazos familiares son importantes en el desarrollo de la personalidad, es así como la familia influye en quiénes somos y seremos.

“El  soporte más importante que da la familia es el emocional porque influye en el proceso de la seguridad en sí mismo, lo cual se proyecta en la interacción social del individuo”, expresa la especialista.

Cuando se habla del  apoyo de la familia es preciso diferenciarlo de la  sobreprotección, pues los hijos deben asumir las consecuencias de sus actos y no pensar que siempre les resolverán todos los problemas. La valoración y aceptación de los hijos con sus cualidades y defectos les permitirá reconocer sus errores y enmendarlos, esto les dará independencia y autoestima.

Una familia progresa y se mantiene unida mediante la demostración de confianza desde la niñez, basada en el ejemplo y la coherencia entre lo que se dice y se hace, además de fortalecer y reconocer las habilidades y condiciones de los integrantes  que los ayuden a superarse en la vida. Una familia armónica es el camino para una existencia sin sobresaltos de salud, ya sea desde lo psíquico o lo físico.

De otro lado, muchas veces por motivos de trabajo, el afán del día a día, la rutina o el uso excesivo de la tecnología, los padres y los hijos no comparten suficiente tiempo y se van debilitando los lazos familiares. Compartir en familia es básico en las condiciones para que los niños tengan una infancia feliz y un desarrollo pleno y saludable, y los adultos sientan satisfacción.     Sobre esto, Orozco explica que “es importante que el poco tiempo que los padres le pueden dedicar a sus hijos, traten en lo posible de estar presentes y no ausentes porque pueden estar en el mismo ambiente, pero no compartiendo con ellos”.

Además, actualmente es común ver que como los padres trabajan, los niños queden al cuidado de otras personas (abuelos, niñera, guardería). En estos casos, “es importante que se manejen las mismas normas y hábitos de los padres para que el niño sienta que no se le están cambiando las normas y es importante que las figuras sustitutas de los padres tengan el mejor de los perfiles en el área afectiva”, añade la psicóloga Orozco.

Las funciones que ejerce la familia no se realizan solo en la infancia sino a lo largo de la vida, es así que cuando los hijos son adolescentes los amigos pasan a ser más importantes, lo cual sirve para estructurar las habilidades sociales. “En esta etapa los padres deben incentivar estos espacios de interacción social tanto dentro como fuera del ambiente familiar”, anotó la especialista.

Y cuando se llega a la vejez, los hijos pasan a ser el apoyo de los padres, estos deben estar atentos a sus necesidades y problemas, considerarlos, entenderlos y dedicarles tiempo.

Es preciso anotar que, en la actualidad, la estructura de la familia ha cambiado, es así como ahora la tendencia es el aumento de las familias de  parejas sin hijos y las unipersonales. En estos casos,  las relaciones entre los cónyuges, con familiares y amigos pueden ganar más protagonismo como soporte y sostén emocional •

RETOS


Las diversas situaciones pueden cambiar la dinámica familiar y exigen nuevos modelos de adaptación.

 

1. “Cuando en la familia hay padrastros y hermanastros (familia mixta), el proceso de integración familiar es más fácil si todos los miembros logran ir enlazando sus diferentes estilos de vida. Es importante que cada persona reconozca y entienda este proceso de adaptación para poder superarlo”.

2. “En caso de fallecimiento de alguno de los miembros de la familia, el soporte familiar de cada uno hacia las otras personas es indispensable. Es preciso mantenerse acompañados en la primera fase del duelo”.

3. “Cuando los padres son separados, la estabilidad familiar se mantiene con mayor facilidad,  si estos tienen unificadas las normas y hábitos familiares”.