Protege sus  dientes desde el embarazo Protege sus  dientes desde el embarazo

Protege sus dientes desde el embarazo

CON TU CUERPO 1 June, 2015 María Alejandra Tavera


Los dientes del bebé deben cuidarse desde que se desarrolla en el vientre. La alimentación de la madre durante la etapa de gestación influye en la formación de los órganos dentales del feto.

Asesora margarita polanco. Odontopediatra.

Los dientes de leche de los seres humanos se forman durante la sexta semana de gestación de la madre, mientras el feto atraviesa una etapa plena de desarrollo intrauterino.
El progreso del bebé depende, en gran medida, de unos buenos hábitos alimenticios de la mamá. Su dieta debe incluir minerales, proteínas, vitaminas y nutrientes necesarios para que los órganos del niño crezcan adecuadamente.
La calidad de sus dientes es proporcional a las bondades de esta dieta, que debe incluir principalmente calcio y fósforo, componentes fundamentales de los huesos y la dentadura.

“Las mamás deben visitar al odontopediatra durante el embarazo para que este profesional les brinde asesoría y resuelva todas sus dudas acerca de cómo garantizar que su hijo tenga una dentadura sana y fuerte”, señala la odontopediatra Margarita Polanco, miembro activo de la Academia Colombiana de Odontopediatría.

El cuidado en la alimentación de la madre tiene que acompañarse con hábitos saludables que permitan que ella goce de una excelente salud oral y evite enfermedades como las caries. Durante el embarazo, las bacterias que generan esta infección pueden llegar al feto a través del torrente sanguíneo y ocasionar parto prematuro, bajo peso al nacer, pre eclampsia, entre otras condiciones, poniendo en peligro la calidad de vida de ambos.

Los dientes de la embarazada deben recibir mucha atención, probablemente más que en cualquier otra etapa de la vida de la mujer, pues de su bienestar depende la salud del bebé. “Es recomendable que las mujeres que están gestando, visiten periódicamente al odontólogo para que verifiquen su salud oral y conozcan pautas de aseo y cuidado para el bebé que viene en camino”, indica Polanco.

Después del nacimiento

Así como las madres buscan un buen pañal, la cuna más adecuada o un coche cómodo, deben preocuparse por contar con los elementos necesarios para llevar a cabo adecuadas rutinas de aseo bucal y formar hábitos que garanticen que el bebé tenga una dentadura sana.

Después del nacimiento del pequeño, es importante comenzar un acompañamiento por parte de un odontopediatra. Este profesional asesorará a la madre para que aprenda cómo dar bien el alimento, qué tetero elegir, cuándo poner crema dental, cómo superar la fase oral y de qué manera sobre llevar costumbres como el uso del chupo.

“Sería maravilloso si las mamás entendieran que es oportuno que lleven el bebé al odontólogo desde que está recién nacido. Así podrán evitar errores de inexperiencia, siguiendo recomendaciones según las necesidades de cada niño”, afirma Polanco.

La mucosa bucal de un bebé debe ser de color rosado, con apariencia suave y sin olor desagradable, abultamientos o sangrado.

Aproximadamente a los seis meses de vida, aparece el primer diente.
A los tres años, un niño luce los dientes de leche, que son vitales para funciones como la masticación y la digestión. Aunque estos se caerán para darle espacio a una dentadura definitiva, es importante que se le preste mucha atención a su bienestar.

Rutinas de aseo y protección de los dientes, permiten que las encías permanezcan sanas y que los huesos que soportan los dientes, se desarrollen con fortaleza y resistencia ante la placa bacteriana y las enfermedades periodontales.

fomentar la higiene

A medida que el bebé crece, la madre debe orientarlo para que cumpla con los hábitos adecuados de salud e higiene oral, con el acompañamiento del odontopediatra.

Esta estrategia comienza desde que el niño se alimenta con leche materna o tetero. Es necesario que los padres realicen una limpieza de la boca del bebé, con una gasa remojada en agua hervida y fría, que pasan por las encías del pequeño. Para desarrollar esta labor, también pueden usar dedales de silicona, que evitan el crecimiento de bacterias por la acumulación de residuos de alimentos.

Cuando aparece el primer diente, la rutina de limpieza debe continuar con un cepillo de cerdas suaves.
El uso de enjuagues, crema de dientes y seda dental, debe ser asesorado por el especialista.