Ejercicio ocasional con precaución Ejercicio ocasional con precaución

Ejercicio ocasional con precaución

Autocuidado 2 June, 2017 Isabel Vallejo


Es fundamental contar con una valoración antes de empezar con un deporte. Cuidado con rutinas excesivas los fines de semana.

Asesor Guillermo Ordoñez Olmos – Deportólogo, adscrito a Coomeva Medicina Prepagada

Época esta del deporte a toda costa. O del buen estado físico a como dé lugar. Los tutoriales de cómo hacer deporte en casa, o el “entrénese usted mismo sin la necesidad de un instructor o un gimnasio” han impuesto la moda. Además, la obsesión por la alimentación muy sana hacen que muchos se suban al tren de la “vida saludable” sin el acompañamiento de un experto, lo que puede ser contraproducente.

Justo es ahora cuando más se ve a ciudadanos que salen a tomarse las calles de la ciudad para hacer deporte en bicicletas o que salen a trotar, lo que está muy bien, pues los ejercicios que fortalecen el corazón son vitales para una vida sana, pero muchas veces hay que tener en cuenta que se deben cumplir requisitos y que es mejor evitar lesiones o crisis de salud.

Guillermo Ordóñez Olmos, deportólogo, asegura que el ejercicio nunca está de más, sobre todo cuando se adquiere como rutina, pero que una cosa es que una persona que está entre los veinte y los treinta años decida montar bicicleta tres horas cada ocho días, como un kamikaze, y otra muy distinta es que lo haga alguien que pasa los cuarenta años, pues las condiciones físicas son muy diferentes y entre más edad se es más propenso a lesiones o, incluso, a sufrir algún tipo de colapso.

“Hay varios parámetros para tener en cuenta, lo primero el grado de sedentarismo. Si la persona ocasionalmente hace ejercicio o si es un sedentario total. Si una persona se inicia y tiene la intención de realizar alguna rutina y tener un ejercicio programado, lo primero que tiene que hacer es ir al médico, que lo valore y le diga qué riesgos tiene”, dice el experto.

Cuidado con el exceso

Uno de los problemas más recurrentes que ha encontrado el deportólogo, es que personas que están por encima de los cuarenta años se lanzan a realizar jornadas maratónicas de ejercicio sin visitar el médico, pasando de un estado de inactividad total a jornadas de exigencia de atleta.

“Si la persona tiene más de cuarenta años debe empezar yendo el médico para que lo valore y defina la capacidad de hacer ejercicio y qué riesgo tiene. Ya con todas esas condiciones, entonces la persona debe tener un programa que vaya de manera ascendente, de menos a más, aumentando la actividad progresiva dentro de las condiciones que tenga”.

Por ejemplo, para la actividad física con propósito de terapia cardiaca, se debe hacer ejercicio todos los días de forma dirigida. Los expertos aconsejan que haya por lo menos una pequeña orientación, sin embargo Ordóñez Olmos reconoce que no todas las personas pueden pagar el acompañamiento de un instructor, por lo que recomienda iniciar con un ejercicio de treinta minutos al día que lleve trabajo aeróbico muy suave como trotar, caminar, montar en bicicleta, hacer spinning, con una frecuencia de cuatro a seis veces por semana. De esta manera se pueden evitar complicaciones y lesiones.

Sobre si es riesgoso hacer tanto ejercicio un solo día a la semana, el deportólogo dice: “Mientras las condiciones físicas lo permitan es bueno, es preferible hacerlo una vez a la semana que no hacerlo nunca, lo bueno sería que se agregara una o dos veces más a la semana, sobre todo en aquellos deportes donde se tenga riesgos de lesión”.

Entre los consejos siempre está hacer estiramiento, lo que garantiza que en el ejercicio los músculos calienten de manera adecuada. Debe ser direccionado y tener un énfasis en los grupos musculares que serán ejercitados. Además, nunca está de menos la ropa: que sea adecuada para los movimientos y que los tenis sean los indicados para el impacto con el suelo. A la hora de ejercitarse, no se puede dejar el bienestar y la salud al azar.

Deje atrás la inactividad física

Según la Organización Mundial de la Salud, la inactividad física es el cuarto factor de riesgo de muerte, y corresponde al 6% de los decesos en todo el mundo. Se estima que el sendentarismo es la causa principal de aproximadamente un 25% de los cánceres de mama y de colon, el 27% de los casos de diabetes y aproximadamente el 30% de la carga de cardiopatía isquémica.